TRES POEMAS DE MEDARDO ÁNGEL SILVA

Medardo Ángel Silva
Español: Medardo Ángel SilvaEspañol: Medardo Ángel Silva (Photo credit: Wikipedia)

M. A. Silva

Nombre completo Medardo Ángel Silva
Nacimiento 8 de junio de 1898
Guayaquil,Bandera de Ecuador Ecuador
Defunción 10 de junio de 1919
(21 años)
Guayaquil,Bandera de Ecuador Ecuador
Seudónimo M. A. Silva
Ocupación Poeta
Nacionalidad Ecuatoriano
Lengua materna Español
Movimientos ModernismoSimbolismo,Generación decapitada
Obras notables El árbol del bien y del mal

Medardo Ángel Silva (Guayaquil, Ecuador, 8 de junio de 1898 – Guayaquil, Ecuador,10 de junio de 1919) fue un reconocido poeta ecuatoriano perteneciente a la llamadaGeneración decapitada.

FUENTE: http://es.wikipedia.org/wiki/Medardo_%C3%81ngel_Silva

English: City of Guayaquil, Ecuador Deutsch: G...

English: City of Guayaquil, Ecuador Deutsch: Guayaquil Stadt, Ecuador Русский: Гуаякиль (Photo credit: Wikipedia)

English: City of Guayaquil, Ecuador Deutsch: Guayaquil Stadt, Ecuador Русский: Гуаякиль (Photo credit: Wikipedia)

Medardo Ángel Silva nació en Guayaquil el 8 de junio de 1898, hijo del Sr. Enrique Silva Valdez y de la Sra. Mariana Rodas Moreira, y murió de forma trágica el 10 de junio de1919 en la misma ciudad, (dos días después de haber cumplido 21 años). Escritor,poetamúsico y compositor, es considerado el mayor representante del modernismo en la poesía ecuatoriana, a pesar de no haberse casado, dejo como descendencia a una única hija de nombres Mercedes Cleofé Silva Carrión, quien a su vez tuvo dos, la Dra. Nancy Menéndez Silva, radicada desde temprana edad en los Estados Unidos y el Jurista Rene Colon Quevedo Silva, este último fue homenajeado por la M. I. Municipalidad de Guayaquil, siéndole entregada el primer ejemplar de la edición de Obras de Medardo Ángel Silva.

EcuadorEcuador (Photo credit: OEA – OAS)

Quedó huérfano de padre a muy temprana edad y su madre, con la pequeña pensión que su esposo les había dejado, construyó una modesta casa en la Avenida del Cementerio. De niño entró a estudiar en la escuela de la Filantrópica, cercana a su casa. Por esa época todas las tardes, descansando sobre una hamaca, contemplaba el interminable desfilar de los entierros rumbo al cementerio. De allí la fijación que el poeta expresaría más tarde hacia la muerte. También de niño le gustaba mucho la música, e incluso solía practicar con frecuencia el piano en el convento de los padres agustinos.

Por el año de 1910 ingresó al colegio Vicente Rocafuerte, pero al cuarto año tuvo que abandonar sus estudios por falta de recursos. Entonces entró a trabajar en una imprenta local. Luego de abandonar el colegio, comenzó a intentar publicar sus primeros poemas. Estos fueron rechazados al principio por los diarios más importantes de Quito y Guayaquil, pero poco a poco empezaron a aparecer publicados en pequeñas revistas literarias que comenzaron a darle notoriedad.

Español: Biblioteca Municipal de Guayaquil

Español: Biblioteca Municipal de Guayaquil (Photo credit: Wikipedia)

Español: Biblioteca Municipal de Guayaquil (Photo credit: Wikipedia)

Aunque Silva no se graduó de bachiller, su condición de autodidacta lo llevó a ser maestro escolar e incluso a leer en francés; así se le facilitó el contacto con la poesía de los simbolistas franceses (Paul VerlaineArthur RimbaudCharles Baudelaire), quienes llegaron a ser sus más grandes referentes. Las influencias en su poesía, además, fueron el modernismo de Rubén Darío y el misticismo deAmado Nervo.

Para 1915 sus poesías, que mostraban una marcada melancolía, eran ya aceptadas en todos los diarios del país; además el joven adolescente entró a trabajar como editor en diario El Telégrafo, el cual era en ese tiempo el periódico de mayor circulación nacional. En las páginas de este diario es que logra publicar por entregas su pequeña novela, María Jesús.

En 1918 publica su primer y único libro de poesías, El árbol del bien y del mal. Del mismo sólo imprime 100 copias, por falta de recursos. Aunque el libro recibió aclamación por parte de los críticos de su tiempo, las ventas no fueron nada buenas, llegando incluso Silva a incinerar gran parte de los ejemplares al ver que en una librería no se había vendido ni uno.

Sin embargo, la popularidad de Silva en el ámbito literario seguía creciendo. Mas entonces ocurrió la tragedia.

La muerte de Medardo Ángel Silva sigue siendo un misterio sin esclarecer: a los 21 años el joven poeta murió de un tiro en su cabeza por amor a su novia porque lo había dejado, por lo que se declaró que fue un suicidio. También influyó en esta creencia el contenido de los poemas de Silva, el cual incluso llamó a la Muerte la libertadora del horror de la vida.

Guyaquil Waterfront, c. 1920, from Stereoptico...Guyaquil Waterfront, c. 1920, from Stereopticon card (Photo credit: Wikipedia)

Pero posteriores análisis ponen en duda la teoría de que se habría suicidado, ya que la bala entró por detrás de su oreja. Sin embargo, nunca se investigó más allá y fue enterrado sin los ritos fúnebres católicos, asumiéndose que su muerte fue un suicidio y esto ha llevado a la construcción de un imaginario popular acerca de sus últimas horas, en él se habla desde que habría estado jugando con el arma y que su muerte fue un accidente, hasta que por una decepción amorosa habría tomado esa trágica decisión.

Sin razón

Dime -¿qué filtro da tu boca
en su divino beso cruento,
que hace vibrar mi carne loca
como a la débil hoja el viento?

¿Con qué fórmula cabalística
mi pena rindes dulcemente,
cual la celeste Rosa Mística
hace inclinar a la’ serpiente?

Di -¿dónde ocultas el secreto
de ésta maga fascinación?
¿algún venusino amuleto
me ha ligado a tu corazón?

En vano quiero descifrar
la causa de mi rendimiento;
como la luna sobre el mar
luz móvil es mi pensamiento…

En tus leves manos estruja
mi espíritu sin voluntad:
eres la playa a do me empuja
la ola de la Fatalidad!

Aniversario

Hoy cumpliré veinte años. Amargura sin nombre
de dejar de ser niño y empezar a ser hombre;
de razonar con lógica y proceder según
los Sanchos, profesores del sentido común.

Me son duros mis años y apenas si son veinte-
ahora se envejece tan prematuramente;
se vive tan de prisa, pronto se va tan lejos
que repentinamente nos encontramos viejos
en frente de las sombras, de espaldas a la aurora
y solos con la esfinge siempre interrogadora.

¡Oh madrugadas rosas, olientes a campiña
y a flor virgen; entonces estaba el alma niña
y el canto de la boca fluía de repente
y el reír sin motivo era cosa corriente!

Iba a la escuela por el más largo camino
tras dejar soñoliento la sábana de lino
y la cama bien tibia, cuyo recuerdo halaga
sólo al pensarlo ahora; aquel San Luis Gonzaga
de pupilas azules y rubia cabellera
que velaba los sueños desde la cabecera.

Aunque íbamos despacio, al fin la callejuela
acababa y estábamos enfrente de la escuela
con el “Mantilla” bien oculto bajo el brazo
y haciendo en el umbral mucho más lento el paso,
y entonces era el ver la calle más bonita,
más de oro el sol, más fresca la alegre mañanita.

Y después, en el aula con qué mirada inquieta
se observaban las huellas rojas de la palmeta
sonriendo , no sin cierto medroso escalofrío,
de la calva del dómine y su ceño sombrío.

Pero, ¿quién atendía a las explicaciones?
Hay tanto que observar en los negros rincones
y, además, es mejor contemplar los gorriones
en los nidos, seguir el áureo derrotero
de un rayito de sol o el girar bullanguero
de un insecto vestido de seda rubia o una
mosca de vellos de oro y alas de color de luna.

El sol es el amigo más bueno de la infancia;
nos miente tantas cosas bellas a la distancia,
tiene un brillar tan lindo de onza nueva! Reparte
tan bien su oro que nadie se queda sin su parte;
y por él no atendíamos a las explicaciones.

Ese brujo Aladino evocaba visiones
de las mil y una noches -de las mil maravillas-
y beodas de sueño nuestras almas sencillas
sin pensar, extendían sus manos suplicantes
como quien busca a tientas puñados de brillantes.

Oh, los líricos tiempos de la gorra y la blusa
y de la cabellera rebelde que rehúsa
la armonía de aquellos peinados maternales,
cuando íbamos vestidos de ropa nueva a Misa
dominical, y pese a los serios rituales,
al ver al monaguillo soltábamos la risa.

Oh, los juegos con novias de traje a las rodillas,
los besos inocentes que se dan a hurtadillas
a la bebé amorosa de diez o doce años,
y los sedeños roces de los rizos castaños
y las rimas primeras y las cartas primeras
que motivan insomnios y producen ojeras.

¡Adolescencia mía! te llevas tantas cosas,
¡que dudo si ha de darme la juventud más rosas!,
¡y siento como nunca la tristeza sin nombre,
de dejar de ser niño y empezar a ser hombre!

Hoy no es la adolescente mirada y risa franca
sino el cansado gesto de precoz amargura,
y está el alma, que fuera una paloma blanca,
triste de tantos sueños y de tanta lectura…!

Cuyabeno, EcuadorCuyabeno, Ecuador (Photo credit: Rinaldo W.)

Intermezzo

La seda de tus lánguidas pestañas
a proteger tus ojos descendía,
ante la encantadora bicromía,
de las aristocráticas arañas.

Un solemne mutismo de campañas
al Vesper, nuestras almas invadía;
y, de súbito, habló la melodía
con un dulzor de pastoriles cañas…

Para escucharla, se detuvo el viento…
a la maga caricia de su acento,
vibró tu carne de escultura, viva;

la noche se durmió en tu cabellera
y, besando las lilas de tu ojera,
se perfumó una lágrima furtiva…

 

 

flag of the city Santiago de Guayaquil in Ecuador.

flag of the city Santiago de Guayaquil in Ecuador. (Photo credit: Wikipedia)

 

 

 

Related articles

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s